la sanidad pública funciona bien...

7 de cada 10 españoles creen que la sanidad pública funciona bien o bastante bien, según el Barómetro Sanitario 2008

  • Los encuestados le dan al Sistema Nacional de Salud una nota media de 6,3, lo que implica una mejora sobre años anteriores
  • La mayoría de los consultados manifiesta su preferencia por los servicios sanitarios públicos frente a los privados, en especial, en la atención en urgencias, consultas de medicina de familia y pediatría y hospitalización
  • La capacitación de los profesionales, la cartera de servicios y la tecnología disponible son tres de los aspectos mejor valorados de la sanidad pública. El 50,2% de los ciudadanos opina que la situación de las listas de espera no ha cambiado respecto de años anteriores
  • Los ciudadanos muestran mucha o bastante confianza en la labor de los profesionales médicos (86%), de enfermería (85,8%) y del resto del personal sanitario (80,5%). El 90,4% de los encuestados nunca ha sufrido un error asistencial en su entorno próximo
  • Hoy se celebra el Día Mundial de la Salud

7 de abril de 2009. La sanidad es lo más importante para los ciudadanos españoles. Así lo asegura, el Barómetro Sanitario 2008, que muestra de nuevo la opinión positiva que los ciudadanos españoles tienen del funcionamiento del Sistema Nacional de Salud (SNS).

Siete de cada diez encuestados consideran que la sanidad pública funciona bastante bien o bien con necesidad de algunos cambios.

Además, el estudio refleja que, en una escala de puntuación de 1 a 10, la satisfacción general con el sistema sanitario público se sitúa en 6,3 puntos, lo que confirma la paulatina tendencia al alza que se produce desde que se mide esta valoración. En 2002, la media fue de 5,9 puntos.

El Barómetro es un estudio anual de ámbito nacional, realizado en colaboración con el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), que permite conocer la opinión de los ciudadanos sobre los servicios sanitarios. Sus conclusiones resultan de gran interés para establecer las prioridades de las administraciones sanitarias y elaborar las políticas de salud correspondientes, lo que, para el Gobierno, es una oportunidad de mejora.

El Barómetro consta de una parte fija sobre el funcionamiento del sistema, que se repite en todas las ediciones, y de una parte variable cuyo objetivo es explorar cuestiones de índole coyuntural.

PREFERENCIA POR LOS SERVICIOS SANITARIOS PÚBLICOS

Ante la necesidad de utilizar un servicio sanitario, los entrevistados se decantan en mayor proporción por el sistema público, frente a otro privado. Así ocurre en las cuatro opciones que se exploran:

• atención primaria (62,9% frente a 31%),
• consultas de atención especializada (47,9% frente a 43,6%),
• ingreso hospitalario (59% frente a 33,4%)
• y, sobre todo, urgencias (60,7% frente a 31,2%).

En una escala de 1 a 10, la mayoría de las características o aspectos que se analizan en el Barómetro muestran una puntuación alta, la mayoría por encima de 6 puntos y muchos de ellos con una calificación superior a 7. No obstante, los ciudadanos resaltan su opinión negativa sobre los tiempos de espera para determinados actos asistenciales:

Atención primaria.- Los aspectos mejor valorados en esta materia son la cercanía de los centros (7,53); la confianza y seguridad que transmite el médico (7,35); y el trato del personal sanitario (7,35). El tiempo dedicado por los médicos a cada paciente merece una puntuación de 6,40; y el que tarda el médico en verle desde que pide cita 6,22. El tiempo de espera en la sala de consulta (5,52) y el que se tarda en hacer las pruebas diagnósticas (5,22) son los aspectos peor valorados.

Atención especializada ambulatoria.- El número de especialidades a las que se tiene acceso es la cuestión que recibe una puntuación más alta (7,28); seguida por el equipamiento y los medios tecnológicos de que dispone la sanidad pública (7,24); y el trato recibido del personal sanitario (7,09). Los aspectos peor valorados son los relativos al tiempo de retraso en hacer las pruebas diagnósticas (4,65) y lo que tarda el médico en ver al paciente desde que éste pide cita (4,67).

Hospitalización.- Un 85,6% de los usuarios de los hospitales afirma que recibió una atención buena o muy buena y el 69,8% declara que tuvo asignado un médico de referencia durante el tiempo que estuvo ingresado.

Entre los mejores aspectos figuran el equipamiento y la tecnología (7,61); los cuidados y la atención del personal médico (7,12) y de enfermería (7,14); y la información recibida sobre el problema concreto de salud (7,05). Los aspectos peor valorados son el tiempo de demora para el ingreso no urgente (4,46); y el número de personas con las que se ha de compartir la habitación (5,32).

Urgencias.- Del total de encuestados, un 31,4% manifiesta que tuvo que acudir a urgencias en el último año y el 48,7% de ellos utilizó el servicio de urgencias de un hospital público.

Las dos razones principales por las que acudieron al servicio de urgencias del hospital es la no coincidencia con el horario del médico de familia (41,8%) y la existencia de más medios en los hospitales (35,3%). El 75,2% de las personas que utilizaron este servicio manifiesta que les atendieron muy bien o bien, y para el 64,2% la atención recibida en la última urgencia se prestó con mucha o bastante rapidez.

Listas de espera.- Para el 50,2% de los encuestados la situación de las listas de espera no ha cambiado, tanto para consultas como para hospitalización. El 34,1% de los españoles cree que las autoridades sanitarias no están tomando iniciativas destinadas a mejorar las listas de espera.

CONFIANZA EN LOS PROFESIONALES SANITARIOS

En el Barómetro Sanitario se explora también el grado de confianza en la labor de los profesionales sanitarios y en la valoración de errores relacionados con la asistencia sanitaria.

En esta materia, el 86% de los encuestados cree que los médicos realizan adecuadamente su labor y en proporción similar opinan sobre los profesionales de enfermería (85,8%).

Esa confianza de la ciudadanía en los profesionales sanitarios supone también un impulso para las políticas de recursos humanos que el Ministerio de Sanidad y Consumo va a aplicar durante esta legislatura en el marco del gran Pacto por la Sanidad ofrecido por Bernat Soria. Esas políticas se centrarán en asegurar la motivación de los profesionales, la excelencia de su formación para continuar dando como hasta ahora un servicio de calidad y su compromiso con el sistema sanitario público.

La confianza de los ciudadanos se ve también refrendada en la seguridad del sistema sanitario, ya que el 90,4% de las personas encuestadas afirma que ni ellas ni sus familiares han apreciado ningún tipo de error en la asistencia sanitaria recibida en los distintos niveles asistenciales.

En este sentido, desde 2005, y formando parte del Plan de Calidad para el SNS, el Ministerio viene impulsando una estrategia en seguridad de los pacientes a través de una alianza con las Comunidades Autónomas, las asociaciones de pacientes, las sociedades científicas y las universidades y centros e instituciones relacionados con la calidad, la seguridad y la investigación.

Para ello se han desarrollado líneas específicas de investigación, de formación, de sensibilización, de implantación de buenas prácticas y de colaboración, como país preferente con las principales Instituciones internacionales que han desarrollado iniciativas en este sentido (OMS, Unión Europea, OCDE y Consejo de Europa). En conjunto, el Ministerio ha destinado un presupuesto cercano a los 40 millones de euros entre 2004 y 2008 para este fin.

EQUIDAD DEL SNS Y DESCENTRALIZACIÓN SANITARIA

Otro de los grandes propósitos del Ministerio de Sanidad y Consumo incluido en el Pacto por la Sanidad es garantizar la cohesión del SNS. En este marco, los datos del Barómetro Sanitario señalan que una mayoría de los encuestados considera que el sistema sanitario público es equitativo en el acceso a las prestaciones sanitarias. Todos los ciudadanos reciben los mismos servicios con independencia de que se sea mujer u hombre (88,6% así lo cree), anciano y joven (73,3%), o de cual sea su nivel social (70,6%) y nacionalidad (65,2%).

El lugar de residencia (zona rural o urbana) tiene una consideración de desigualdad (45,4% cree que no reciben iguales servicios). No obstante, otro 43,5% opina que sí se prestan los mismos servicios en ambos medios.

En cuanto a la circunstancia de residir en una u otra Comunidad Autónoma, el 43,3% de los encuestados cree que se prestan los mismos servicios en todas las Comunidades (en 2007 lo creía el 45,3%); el 33,4% opina lo contrario (31,1 en 2007) y el 23,1% no tiene opinión al respecto.
Finalmente, una gran mayoría de los encuestados (86,2%) considera necesario que las Comunidades Autónomas se pongan de acuerdo a la hora de ofertar nuevos servicios a los ciudadanos.

ATENCIÓN SANITARIA FUERA DE LA COMUNIDAD DE RESIDENCIA

El Barómetro también estudia en esta edición la valoración de los ciudadanos respecto al uso de los servicios de salud en Comunidades Autónomas distintas a la de residencia y la oportunidad de acceder a su información clínica desde cualquier punto del sistema sanitario.

Una de cada diez personas encuestadas necesitó acudir a un centro sanitario público estando fuera de su CCAA: las consultas de atención primaria (52,1%) y los servicios de urgencias (36,9%) fueron los más frecuentados.

Los resultados del Barómetro Sanitario de 2008 se pueden consultar en la página web del Ministerio de Sanidad y Consumo (www.msc.es)

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